El papel de la higiene en el bienestar íntimo

El aseo es la clave para sentirte segura y lucir tu belleza. Toda mujer tiene que saber cuáles son las mejores maneras de cuidar su cuerpo; sin embargo, apenas se tocan los temas de la higiene femenina. A continuación te damos algunos consejos para que te sientas fresca y segura incluso en los momentos más íntimos.

Cuestión de ingredientes

Tu zona íntima es delicada, por lo que es importante seleccionar limpiadores con ingredientes que satisfagan las necesidades concretas del cuerpo femenino. Los jabones con perfumes intensos o los desodorantes vaginales pueden provocar irritación.

Asegúrate de usar un producto formulado específicamente para la higiene íntima. Los jabones, geles de ducha y champús normales son perjudiciales. El pH de la zona íntima es más ácido que el del resto de la piel y varía con los cambios hormonales durante el ciclo mensual. Esto se tiene en cuenta a la hora de desarrollar productos de higiene íntima de alta calidad.

Utiliza las manos

Ten cuidado cuando te laves con un paño o una esponja vegetal. Por su textura esponjosa, los paños y las esponjas vegetales pueden retener bacterias e incluso criar moho, de modo que mantenlos limpios y cámbialos con frecuencia. La manera más segura de mantener limpias las áreas extremadamente sensibles como tu zona íntima consiste simplemente en enjabonarlas cuidadosamente con las manos.

Con moderación

¡Realmente, es posible excederse en la limpieza! Aunque no te des cuenta, tu cuerpo se esfuerza por mantener un equilibrio constante, respondiendo incluso a los cambios más pequeños en tu rutina. Por ello, la moderación es necesaria para una higiene adecuada. La exposición excesiva a productos de jabón, incluidos los baños de espuma, puede causar infecciones, sequedad y molestias. Los expertos también desaconsejan el uso de duchas vaginales u otras formas de limpieza interna. Si todo funciona adecuadamente, podrás mantenerte limpia por fuera y dejar que tu organismo se limpie por dentro.