Menopausia

La menopausia es el periodo de transición en que la actividad de los ovarios disminuye gradualmente y la mujer deja de ser fértil. A medida que se acerca la menopausia, el organismo produce menores cantidades de estrógenos (la hormona femenina). Esta reducción en la producción de estrógenos no ocurre de manera uniforme, sino que “oscila”. Estas repentinas oscilaciones pueden causar síntomas como sofocos, sudor nocturno, cambios de humor y depresión. Este periodo de transición durará en torno a cinco años, de media.

Saber cuándo

Dado que cada mujer es distinta, resulta imposible decir con certeza cuándo vas a comenzar a experimentar los efectos de la menopausia. La mayoría de mujeres empiezan a darse cuenta de que sus periodos son cada vez menos frecuentes a finales de la cuarentena o en los primeros años de la cincuentena, si bien en algunos casos es posible que esto no suceda hasta ya entrados en los sesenta. La menopausia antes de cumplir los cuarenta, aunque no es extremadamente rara, sigue siendo lo bastante infrecuente como para considerarla prematura. Independientemente de tu edad, si sospechas que puedes estar experimentando los síntomas iniciales del cambio, una visita a tu médico puede ayudar a resolver tus dudas.

Distintos factores (incluidas algunas enfermedades) pueden condicionar el momento en que se inicie la menopausia. Sin embargo, al igual que la edad en que comenzaste la pubertad, el momento de aparición de la menopausia lo determina en parte tu herencia genética, por lo que conocer algo más de los antecedentes médicos de tu madre o de alguna otra mujer de tu familia puede darte pistas de cuándo debes comenzar a prepararte.

Síntomas

El primer síntoma de la menopausia suele ser un incremento del tiempo que transcurre entre un periodo y otro. En el caso de algunas mujeres, esta será la única diferencia apreciable: sus periodos serán cada vez menos habituales hasta que desparezcan por completo. Sin embargo, otras pueden experimentar un conjunto de síntomas distintos, como cambios de humor, dolores de cabeza, aumento de la frecuencia del pulso y de la temperatura corporal, sudores y sofocos espontáneos. Cuando se producen, estos síntomas pueden causar malestar y molestias, pero (por suerte) son solo temporales.

Otro problema común para las mujeres es la sequedad vaginal. Hasta un 55 % de las mujeres que sufren menopausia experimentan sequedad vaginal en algún momento (Menopause and breast cancer: Symptoms, late effects, and their management. Patricia A Ganz. Seminars in Oncology. 2001;28(3):274-283). Esto se debe a la reducción de los niveles de estrógenos. Los estrógenos mantienen el revestimiento vaginal grueso y saludable, pero a partir de la aparición de la menopausia, a medida que sus niveles se reducen, este revestimiento se vuelve más fino, más seco y más propenso a sufrir daños. También se irritará con mayor facilidad durante la actividad sexual.

Entre otros efectos, a largo plazo se pueden incluir problemas de incontinencia, pérdida del apetito sexual, y (con el paso del tiempo) osteoporosis (pérdida de densidad ósea). Afortunadamente, existen numerosas opciones para tratar estos síntomas, por lo que los cambios que experimente tu cuerpo no significarán necesariamente una modificación drástica de tus hábitos.

Consejos

Aunque la menopausia no puede prevenirse, existen consejos para reducir los síntomas como, por ejemplo:

  • Evitar la cafeína y el alcohol
  • No fumar
  • Evitar comidas picantes
  • Mantener una dieta baja en grasas, con mucha vitamina D y calcio
  • Incluir alimentos con soja en tu dieta
  • Hacer ejercicio diario (como fortalecer los músculos del suelo pélvico con ejercicios de Kegel)
  • Practicar técnicas de respiración
  • Hacer yoga, taichi, o meditación para mejorar la relajación
  • Mantenerse sexualmente activo
  • Utilizar geles lubricantes durante las relaciones sexuales
  • Tratar la sequedad vaginal con un gel de higiene femenina hidratante

Es importante que consultes con tu médico las preocupaciones que tengas en relación con la menopausia. Si sufres molestias, dolor o estrés emocional relacionado con la menopausia, tu médico te puede ayudar a elaborar un plan y te recetará la medicación o el tratamiento necesario. Aunque los remedios naturales pueden ser suficientes para algunas mujeres, si sufres síntomas graves deberías buscar asistencia médica. Tu médico puede recetarte algún tipo de tratamiento hormonal sustitutivo (THS) para estimular tus escasos niveles hormonales, principalmente de estrógenos. Con estos tratamientos, conseguirás aliviar los síntomas inmediatos, además de reducir riesgos a largo plazo, como la osteoporosis.